Soberanía parlamentaria


Soberanía parlamentaria, supremacía parlamentaria, o supremacía legislativa es un concepto de derecho constitucional que aplica a algunas democracias parlamentarias. Bajo la soberanía parlamentaria, el poder legislativo tiene absoluta soberanía, que significa que es supremo por sobre todas las otras instituciones gubernamentales (incluyendo a cualquier entidad ejecutiva o judicial si existen), que no pueden derogar su legislación.[1]​ También sostiene que el cuerpo legislativo puede cambiar o revocar cualquier legislación anterior, por lo que no está obligado por la ley escrita (en algunos casos, ni siquiera por una constitución) o por un precedente.

En algunos países, la soberanía parlamentaria puede contrastarse con la separación de poderes, que limita el alcance de la legislatura, a menudo a la elaboración de leyes generales, y la revisión judicial, en la que las leyes aprobadas por la legislatura pueden ser declaradas inválidas en determinadas circunstancias.

Muchos estados tienen legislaturas soberanas, incluyendo el Reino Unido[2]​ (donde, hasta hace poco, el Parlamento, a través de la Cámara de los Lores, ejercía incluso funciones judiciales[3]​) , Finlandia, los Países Bajos, Nueva Zelanda, Suecia, Noruega, Dinamarca, Islandia, Barbados, Jamaica, Papúa Nueva Guinea, Israel y las Islas Salomón.


El palacio de Westminster de Reino Unido, el ejemplo de soberanía parlamentaria más antiguo