Sociolingüística


La sociolingüística es una disciplina que se ocupa de las relaciones entre el lenguaje y la sociedad. Como tal, es una rama de la lingüística, pero muy relacionada también con la sociología. Estudia los distintos aspectos de la sociedad que influyen en el uso de la lengua, como las normas culturales y el contexto en que se desenvuelven los hablantes; la sociolingüística se ocupa de la lengua como sistema de signos en un contexto social, [1]​ lo que implica trabajar con actos de habla reales, no con hablantes y oyentes ideales. Se distingue de la sociología del lenguaje en que esta última examina el modo en que la presencia de distintas lenguas afecta a una sociedad, estudiando temas tales como el multilingüismo social, la diglosia o el code-switching.

La sociolingüística también tiene puntos en común con la etnografía de la comunicación, la dialectología, la antropología lingüística y la pragmática.

Se puede decir que el mayor logro de la sociolingüística es haber mostrado que el uso del lenguaje no solo depende de las reglas de una gramática sino que también de formas o reglas que pertenecen a la interacción social, necesarias para cualquier actividad conversacional.  

Para Juan Manuel Hernández Campoy, hay cinco características definitorias e inherentes a esta disciplina:

Se había planteado desde un principio la necesidad de estudios interdisciplinarios para el desarrollo de la sociolingüística. De este modo, no tuvo inconveniente en incorporar como propios a la etnografía del habla y al análisis de la conversación. [cita requerida] Además, contempla y se nutre de las siguientes disciplinas: la sociología del lenguaje, la lingüística secular de William Labov, la dialectología y la geolingüística, el análisis del discurso, la psicología social del lenguaje, la etnografía de la comunicación y la lingüística antropológica.

Como parte de la lingüística, convive con otras disciplinas como la fonología, morfología, sintaxis, semántica, psicolingüística, pragmática, y otras.