Somalia italiana


La Somalia italiana fue una colonia italiana que llegó a poseer 501 000 km² (702 000 km² en 1936-1941) y existió desde finales del siglo XIX hasta el año de 1960, con la excepción de un breve periodo de gobierno británico. Se encontraba en el territorio que hoy forma parte de Somalia, en el este de África.

A diferencia de otras regiones de África, cuando los europeos llegaron a Somalia, ahí ya existían varios estados con un parcial sentimiento de nación, como el Sultanato de Geledi, el de Hobyo y el de Miyurtina. Somalia se convierte en colonia italiana en 1886 con la división entre Gran Bretaña, Francia, Etiopía e Italia, tocándole a Italia la costa sudoriental.

Italia inicia una política de “dominio informal”, que se basaba en dejar que el territorio se administrara de una forma casi autónoma, y las autoridades italianas, conocidas como capos solo tuvieran una capacidad consultiva para los problemas locales. Este modo de operar la colonia hizo también que el mantenimiento de la misma no resultara caro para la metrópoli, y esta operación de bajo costo se notó en el poco legado educativo que dejaron los italianos inicialmente, aunque la esclavitud por ley fue eliminada por los italianos desde 1898.

Una de las imposiciones que pusieron los italianos a Somalia fue la de los impuestos directos, algo a lo que los somalíes no estaban acostumbrados ya que el Sultanato de Geledi solo recaudaba los tributos cuando el pueblo acudía con los jueces y en las tasas de importación y exportación. Los italianos introdujeron impuestos como el impuesto anual a la vivienda, pero con el propósito de pagar el mantenimiento del aseo urbano (inexistente hasta entonces y causa de malaria y otras epidemias en la Somalia anterior al dominio italiano).

A finales del siglo XIX, los italianos crearon la Colonia della Somalia: la nombraron oficialmente Somalia en 1905 con capital Mogadiscio, que pronto se convirtió en una ciudad moderna con el primer hospital creado en Somalia y con cloacas y electricidad.[1]

En 1920, las asociaciones juveniles de la élite somalí, integrada por todos aquellos que ocupaban cargos de mediana o alta importancia en la administración colonial, fundaron la Asociación Islámica Somalí, que tenía el propósito de convertirse en una campaña política nacionalista.


Mogadiscio en 1936, con la catedral católica al centro y el arco de triunfo dedicado al rey de Italia.
Governatorado de la Somalia italiana (1936-1941): línea continua frontera anterior a 1936, línea discontinua límites desde 1936.
La «Gran Somalia» que unía todos los somalíes en un único territorio.