Sumiteru Taniguchi


Sumiteru Taniguchi (谷口 稜曄 Taniguchi Sumiteru?, 26 de enero de 1929-30 de agosto de 2017) fue un superviviente del bombardeo atómico sobre Nagasaki ocurrido en Japón en agosto de 1945. Era un prominente activista contra la proliferación nuclear, y presidente del Consejo de Víctimas de la Bomba Atómica de Nagasaki.

En 1943 Taniguchi comenzó a trabajar como cartero para la oficina postal de Nishiura-Kami en Nagasaki.[4]​ En la mañana del 9 de agosto de 1945 se encontraba entregando cartas en su bicicleta cuando la bomba "Fat Man" explotó sobre el cielo del suburbio de Urakami. La explosión lo arrojó de su bicicleta, hiriéndolo gravemente.[5]​ Sufrió fuertes quemaduras que eliminaron la piel de su espalda y brazo izquierdo, aunque Taniguchi cuenta que no sangró, y que además no sintió ningún dolor, pues las terminaciones nerviosas de su piel en la zona afectada fueron completamente destruidas. Cansado y desorientado caminó hasta una planta de municiones cercana, donde una superviviente lo ayudó, sacándole los trozos de piel que se le caían, y aplicándole aceite de motor en las heridas de su brazo.[6]

Al caer la noche Taniguchi fue llevado a una colina a descansar, junto con otros heridos, que se encontraban desorientados y sedientos. A la mañana siguiente todos, excepto Taniguchi, habían muerto. Durante los dos días siguientes pasaron junto a él equipos de rescate sin verlo, pues él estaba demasiado débil como para pedir ayuda.[4]​ Taniguchi fue rescatado finalmente el 11 de agosto, y fue llevado a una clínica a unos 30 kilómetros de Nagasaki. A mediados de septiembre fue llevado a una clínica ubicada en una escuela primaria en Nagasaki, donde recibió sus primeros tratamientos médicos. Desgraciadamente las condiciones insalubres de la clínica y los tratamientos iniciales inadecuados le provocaron infecciones que agravaron su estado.[6]

En noviembre Taniguchi fue transferido al Hospital Naval de Omura, donde pasó los siguientes 21 meses acostado sobre su estómago. Durante este periodo Taniguchi desarrolló escaras en su pecho. Como él recuerda, «se abrieron hoyos entre mis costillas, y el movimiento de mi corazón y otros órganos se hizo visible a través de la piel».[6]​ En enero de 1946 el fotógrafo de la Marina estadounidense Joe O'Donnell tomó una foto de la espalda de Taniguchi, mientras hacía un registro de los efectos de la bomba en 50 ciudades japonesas.[6]​ La fotografía es actualmente exhibida en un museo, como ejemplo gráfico de las heridas sufridas por los sobrevivientes de los bombardeos.