Tajada


La tajada de plátano (maduro o verde) es una preparación típica de países latinoamericanos como Puerto Rico, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Cuba, República Dominicana, Honduras, México, Nicaragua, Panamá , Venezuela y Perú . Consiste en plátano cortado en lonjas elongadas o redondas que se fríen en aceite caliente o se hornean. Pueden consumirse como acompañantes de otros platos o solas, cubiertas de queso rallado o sin ningún añadido.

Preparaciones similares son realizadas en África Occidental y Central bajo el nombre de alloco o missolé.

La tajada de plátano maduro forma parte de uno de los platos más comunes del país: carne, arroz blanco y fríjoles, como en el seco costeño o en la bandeja paisa. El aborrajado vallecaucano es una variación de la tajada: tajadas grandes maceradas, rellenas de queso, rebozadas en una mezcla de agua o leche con huevo, harina, azúcar, sal canela, y vueltas a freír.[1]

También en este país (principalmente en Valle del Cauca) es común preparar con las mismas un postre llamado tajadas en melao, el cual consiste en simplemente macerarlas en almíbar de panela.[2]​ Igualmente en dicha región se acostumbra consumirlas simplemente acompañadas de un vaso de leche fría como merienda.[3]

Se sirven con gallo pinto o con casados. También se pueden comer con natilla y queso blanco rallado por encima.

Se sirven con la comida diaria (resumida en la popular frase: "arroz, porotos y carne"), en el almuerzo y la cena.


Tajada de plátano horneado con queso llanero rallado