Telecabina


Una telecabina es un remonte análogo a una telesilla desembragable pero donde lo que cuelga del cable no son simples sillas a la intemperie sino cabinas cerradas o abiertas. Se trata de un remonte de movimiento continuo.

El dispositivo que permite a una cabina acoplarse y desacoplarse del cable portante-motriz es la pinza desembragable, aparato que es accionado mecánicamente y consiste de un cuerpo con ruedas, que permite el desplazamiento de la pinza sobre rieles en las estaciones, una mandíbula fija y otra móvil, vinculada a una palanca también dotada de ruedas, y que ejerce una presión constante contra la mandíbula fija por medio de resortes, barras de torsión o arandelas comprimibles. Además cuenta con una superficie de frote, la cual en las estaciones entra en contacto con una batería de neumáticos que giran a distintas velocidades, y que le permiten a la pinza (y por tanto a la cabina en su totalidad) desplazarse cuando no está siendo movida por el cable.

Cada estación tiene una polea de gran tamaño (alrededor de los 4 metros) que se encarga de dar la forma de bucle al cable portante-motriz. Asimismo, una estación debe ser la motriz, es decir la encargada de hacer que el bucle de cable gire, y la otra debe ser de tensión, y debe encargarse de que el cable tenga la tensión adecuada para una buena tracción. También puede darse que la estación motriz tenga a su cargo la tensión, siendo la segunda estación de retorno simple.

La polea motriz está acoplada sobre un reductor que luego va acoplado a un motor eléctrico que acciona el sistema. Además hay acoplamientos para equipos de funcionamiento de emergencia, como motores hidráulicos o diésel. La polea de tensión está montada sobre un carro, el cual se desplaza sobre unos rieles. La tensión se efectúa por medio de contrapesos de concreto o de brazos hidráulicos de gran tamaño, que tiran del carro que porta la polea, logrando una tensión adecuada, y encargándose de mantenerla constante, independiente de la carga que lleve el remonte.

Existen tres áreas definidas en una estación de telecabina: la rampa de aceleración, la rampa de ralentización y el contorno o área de embarque. En las rampas de aceleración y de ralentización es donde el embragaje ocurre, y es donde las cabinas son aceleradas o deceleradas por medio de las baterías de neumáticos, los cuales poseen velocidades progresivamente más rápidas o más lentas. Estas baterías de neumáticos son movidas por un motor eléctrico independiente o por una toma de movimiento, que utiliza la misma energía cinética del cable portante motriz para funcinonar. Las distintas velocidades en los neumáticos se logran a través de juegos de engranajes, correas y poleas.


Telecabina de 8 plazas en Aramón Panticosa.
Llegada de una telecabina de 8 plazas.
Telecabina en un contexto no alpino (Expo de Hannover) que sigue dando servicio en la Selva Negra como Telecabina del Belchen.[1]