Tepuy


El tepuy o tepui[1]​ es una clase de meseta especialmente abrupta, con paredes verticales y cimas relativamente planas (aunque no en todos los casos) característica del escudo guayanés, principalmente en la zona de la Gran Sabana venezolana. Suele estar compuesto de cuarcitas y areniscas con algunos lechos delgados de pizarra. Igualmente es posible encontrar estas singulares formaciones en menores cantidades y tamaños en el límite con los países vecinos como Guyana, Colombia y Brasil.

Estas montañas son las formaciones expuestas más antiguas en el planeta; su origen data del Precámbrico. Son un complejo entre la frontera norte del río Amazonas y el Orinoco, entre la costa Atlántica y el río Negro. A lo largo del curso de la historia de la Tierra, la meseta se erosionó, y se formaron los tepuyes.

Su nombre proviene de una voz del idioma indígena pemón, que significa montaña o morada de los dioses. Los tepuyes tienden a estar individualmente aislados en vez de formar parte de una cadena común. Esta característica frecuentemente los hace ser el ambiente en donde se desarrollan formas evolutivas únicas tanto animales como vegetales. Actualmente los tepuyes están protegidos por las leyes venezolanas bajo la figura de Monumentos Naturales y solo a algunos de ellos está permitido el ascenso.[2]​ Sobre las cimas de estos tepuyes nacen ríos y gigantescas cataratas, siendo la más conocida el Salto Ángel, la cascada más alta del mundo.[3]​El escritor escocés Arthur Conan Doyle imaginó en su novela El mundo perdido que sus cimas eran el hábitat de enormes dinosaurios.[4]

La palabra tepuy proviene de una voz del idioma indígena pemón, que significa montaña. Otras fuentes la traducen como morada de los dioses.

Gran número de estas formaciones reúnen características excepcionales como paredes inusualmente verticales y cimas planas. Compuestas principalmente por areniscas, son geológicamente hablando las estructuras emergidas más antiguas del planeta, provenientes del Arcaico, entre unos dos y cuatro mil millones de años de antigüedad. Como resulta lógico, en estas formaciones no se encuentran restos fósiles de animales o plantas, los cuales aparecieron sobre las tierras emergidas mucho después.

Se trata de los restos de una cobertura sedimentaria de cuarzo que alguna vez cubrió el complejo granítico ubicado entre el borde norte de la cuenca del río Amazonas y el río Orinoco, y entre la costa del Atlántico y el río Negro (Amazonas). La erosión producida durante eones desmanteló parte de dicha cobertura, formando estos grandes bloques aislados en donde el proceso de desgaste era menos intenso por estar formada por un sinclinal, es decir, la parte cóncava de un plegamiento, que queda siempre protegida por los sedimentos procedentes de los flancos a mayor altura.


Vista de la floresta amazónica venezolana desde la cima de un tepui
La meseta del monte Roraima (Venezuela). La peculiar formación rocosa es causada por la erosión
El salto Ángel, la caída de agua más alta del mundo, con una altura de 979 m
Un foso, en el monte Roraima
Vista del Tepuy Kukenam
Mapa de la Cuenca del Orinoco adaptado de la obra El Orinoco aprovechado y recorrido[7]
Los tepuyes son asiento de diversas plantas carnívoras. En la imagen, Heliamphora chimantensis, planta carnívora descubierta en el año 2001, en el tepuy de Chimantá, Venezuela
Ruta hacia el Kukenan Roraima