Terminología


En este artículo, se traza un panorama sobre el estado de la terminología, en tanto que disciplina y campo de trabajo. Se presentan en primer lugar sus precedentes: el origen de la teoría terminológica y la justificación de su epistemología en el contexto europeo de los años treinta. Se aborda, a continuación, el presente: el paso dado por la terminología desde una concepción restringida a un solo contexto de comunicación y una finalidad normalizadora, a la consecución de un estatus científico. Las múltiples respuestas que los especialistas en terminología, fundamentalmente de formación lingüística, junto con la expansión de aproximaciones teóricas funcionales y cognitivas para el lenguaje y el desarrollo de la lingüística de corpus, han puesto en cuestión muchas de las limitaciones de la teoría originaria y han dado paso a alternativas parciales o globales en el camino de una formulación teórica para las unidades terminológicas. Entre estas aproximaciones, se presenta la teoría comunicativa de la terminología, aproximación que, respetando la multidisciplinariedad mediante un modelo multientrada al análisis de los términos, propone una teoría lingüística de base cognitiva y propósito comunicativo, con inclusión de la variación de contextos de trasferencia de información especializada. Finalmente, se sugieren algunas vías que el futuro parece deparar a la teoría terminológica, a la vista de las características de la sociedad de la información y la comunicación.

El padre de la terminología moderna como disciplina autónoma e independiente fue Eugen Wüster, industrial austríaco, a quien se le considera fundador de la llamada escuela de Viena o escuela vienesa de esa disciplina (no confundir con el Círculo de Viena).[2][3]​ Escribió, en la década de 1930, una tesis doctoral acerca de normas técnicas internacionales en electrotecnia y publicó en 1968 un diccionario llamado The Machine Tool, en donde volcó los hallazgos y conclusiones de su tesis doctoral. Su Introducción a la teoría general de la terminología se publicó, a título póstumo, en 1968. En ella dice que la terminología debe ser una disciplina autónoma y autosuficiente, que puede valerse de la lexicología y de la lingüística, pero siempre reclamando su autosuficiencia y su autonomía.

Aunque las teorías de Wüster se han cuestionado y debatido a fondo, lo cierto es que, sin él, la terminología como disciplina no habría podido avanzar y desarrollarse hasta el punto en que se encuentra hoy día. Aunque desde entonces se han ido reformando sus postulados, ya nadie cuestiona que se trata de una materia autónoma.