Tiempo atmosférico


El tiempo atmosférico o meteorológico es el estado de la atmósfera en un momento y lugar determinado[1]​ definido por diversas variables meteorológicas[2]​ como la temperatura, la presión, el viento, la radiación solar, la humedad y la precipitación.[3][4]​ La mayoría de los fenómenos del tiempo ocurren en la troposfera,[5][6]​ la capa por debajo de la Estratósfera, siendo la capa inferior de la atmósfera que está en contacto con la superficie. Es importante diferenciar tiempo de clima, ya que este último se refiere a las condiciones atmosféricas promedio que caracterizan a un lugar.[7]​ Esos promedios suelen realizarse en periodos de varias décadas.

El tiempo es impulsado por la presión de aire, la temperatura y las diferencias de humedad entre un lugar y otro. Estas diferencias pueden ocurrir debido al ángulo del sol en cualquier sitio particular, el cual varía por latitud desde los trópicos. [8]​El fuerte contraste de temperatura entre el aire polar y el tropical da origen a las circulaciones atmosféricas de mayor escala: la Célula de Hadley, la célula de Ferrel, la célula polar y la corriente en chorro.[8]​ Sistemas de tiempo en las latitudes medias, como los ciclones extratropicales, son causados por inestabilidades del flujo de corriente en chorro. Debido a que el eje de la Tierra está inclinado en relación a su plano orbital, la luz solar incide en ángulos diferentes en los distintos meses del año. Sobre la superficie de la Tierra, las temperaturas normalmente varían anualmente entre ±40 °C.[8]​ A lo largo de miles de años, cambios en la órbita terrestre pueden afectar la cantidad y distribución de la energía solar recibida por la Tierra, influenciando así el clima a largo plazo y el cambio climático global.

Las diferencias de temperatura de la superficie a su vez causan diferencias de presión. Las altitudes más elevadas son más frías que las bajas debido a diferencias en calentamiento de compresión. El pronóstico del tiempo es la aplicación de la ciencia y tecnología para pronosticar el estado de la atmósfera para un momento futuro y una ubicación dada. El sistema es un caótico; cambios tan pequeños a una parte del sistema puede crecer para tener efectos grandes en todo el sistema. A través de la historia, han existido intentos humanos de controlar el tiempo y existe evidencia de que las actividades humanas como la agricultura y la industria han modificado los patrones atmosféricos.

El estudio sobre cómo funciona el tiempo en otros planetas han sido útiles en comprender su funcionamiento en la Tierra. Un lugar famoso en el sistema solar, es la Gran Mancha Roja de Júpiter, es una tormenta anticiclónica que existe desde al menos 300 años. No obstante, el tiempo no se limita a los cuerpos planetarios. La corona de una estrella se pierde constantemente en el espacio, creando lo que esencialmente es una muy delgada atmósfera a través del sistema solar. El transporte de masa expulsado del Sol se conoce como viento solar.


Tormenta cerca de Gazrajau (Madeira).
Una imagen de satélite de la NASA de la desembocadura del Amazonas nos muestra algunos de los flujos de energía en la atmósfera: los rayos solares calientan la superficie terrestre, las tierras en primer lugar (con mayor rapidez) y las aguas después (más lentamente). El calentamiento de las tierras calienta a su vez el aire superficial, que se eleva, enfriándose y condensándose la humedad atmosférica que se convierte en agua líquida que forma las nubes. Mientras tanto, el agua de los grandes ríos amazónicos está absorbiendo la radiación solar más lentamente por lo que no hay evaporación de sus aguas y, por lo tanto, tampoco hay calentamiento del aire en esas áreas, no hay convección ni condensación en ellas.
2015 – 5to Año global más caliente en el registro (desde 1880) hasta el 2021 – Los colores indican las anomalías de temperatura (NASA/NOAA; 20 de enero de 2016).[9]
Erupción del Volcán Mayón en la isla de Luzón, Filipinas, en 1984. Puede verse a la izquierda una nube formada por vapor de agua muy caliente de la erupción al enfriarse con la temperatura ambiente.
Fuente hidrotermal submarina, cuya energía produce el ambiente que posibilita la existencia de fauna abisal en sus alrededores a pesar de la enorme presión que existe por la gran profundidad del fondo oceánico.
Huracán Luis en 1995.
Nueva Orleans, Luisiana, luego de haber sido alcanzada por el huracán Katrina. Katrina fue un huracán categoría 3 cuando alcanzó tierra firme si bien fue un huracán categoría 5 mientras se desplazaba por el Golfo de México.
La Gran Mancha Roja de Júpiter en febrero de 1979, fotografiada por la nave no tripulada de la NASA Voyager 1.