Trueque


El trueque es el intercambio de bienes materiales o de servicios por otros objetos o servicios. Se diferencia de la compraventa habitual en que no intermedia el dinero como representante del valor en la transacción. Al contrato por el cual dos personas acceden a un trueque se le denomina permuta.

Según la corriente liberal de la economía fundada por Adam Smith, el trueque, como intercambio libre entre individuos, es una práctica natural del ser humano para la cual debe existir previamente el excedente (exceso de bienes que no necesitan consumirse) y la división del trabajo (necesidad de un bien que no produce uno mismo), lo que desemboca en el concepto de propiedad privada.[1]

Sin embargo, según diversos antropólogos, no se ha descrito ninguna comunidad en la que el trueque existiera como el medio principal de acceso a bienes, lo que desmiente la extendida concepción de que el trueque era una fase previa a la aparición del dinero. Tan solo se ha documentado el trueque como una práctica ejercida entre comunidades rivales (debido a que el reparto de los bienes dentro de la propia comunidad se realizaba en común) o en periodos posteriores a las caídas de los grandes imperios y sistemas económicos que ya estaban basados con anterioridad en la moneda y en el intercambio.[2]

La teoría subjetiva del valor explica tanto el intercambio que se da en el trueque como el de una economía monetaria.

El intercambio solo se produce si ambas partes valoran más subjetivamente aquello que tiene la otra, que lo que esperan dar a cambio en el intercambio. Así, supongamos que Rodrigo tiene A, y Martín tiene B. Solo si Rodrigo valora más B que A, y Martín valora más A que B, se realizará el intercambio (o esto es, por lo menos, una condición necesaria para que se produzca).

Técnicamente, se podría sintetizar de la siguiente manera: la utilidad marginal que le representa a Juan el bien B dentro de su escala de valoraciones, debe ser mayor que la utilidad marginal que le representa el bien A. De la misma forma, la utilidad marginal que le representa a Marcos el bien A dentro de su escala de valoraciones, debe ser mayor que la utilidad marginal que le representa el bien B. Es, en definitiva, la desigualdad de valoraciones subjetivas una importante condición necesaria para que se produzca el intercambio.


Una ilustración de un periódico de 1874 de Harper's Weekly, que muestra a un hombre involucrado en el trueque: ofreciendo pollos a cambio de su suscripción anual al periódico.
Esquema del trueque (M-M), de acuerdo del enfoque marxista.