Unidades básicas del Sistema Internacional


El Sistema Internacional de Unidades (SI) define siete unidades básicas o unidades físicas fundamentales, las cuales son descritas por una definición operacional y son independientes desde el punto de vista dimensional. Estas unidades básicas del SI y sus magnitudes físicas son el metro para la longitud, el kilogramo para la masa, el segundo para el tiempo, el amperio para la intensidad de corriente eléctrica, el kelvin para la temperatura, la candela para la intensidad luminosa y el mol para la cantidad de sustancia.

Todas las demás unidades utilizadas para expresar magnitudes físicas se pueden derivar de estas unidades básicas y se conocen como unidades derivadas. La derivación se lleva a cabo por medio del análisis dimensional.

Un kilogramo (kg) se define tomando el valor numérico fijo de la constante de Planck, h, igual a 6.626 070 15 x 10-34 cuando se expresa en J·s, unidad igual a kg·m²·s-1, siendo el medidor y el segundo definido de acuerdo con c y Cs.

Un segundo (s) es el tiempo requerido por 9 192 631 770 ciclos de la radiación correspondiente a la transición entre los dos niveles hiperfinos del estado fundamental del átomo de cesio 133.

Un kelvin (K) se define como la 1/273,16 de la temperatura termodinámica del punto triple del agua.[1]

Un amperio (A) se define como la intensidad de una corriente eléctrica constante que, manteniéndose en dos conductores paralelos, rectilíneos, de longitud infinita, de sección circular despreciable y situados a una distancia de un metro uno de otro en el vacío, produciría una fuerza igual a 2×10-7 newton por metro de longitud.[1]


Las siete unidades básicas del SI y la interdependencia de sus definiciones