Utilidad (economía)


Asumiendo la validez de esta medida, se puede hablar con intención de aumentar o disminuir la utilidad, y por lo tanto explicar el comportamiento económico en términos de los intentos de aumentar la utilidad. Cabe mencionar que la satisfacción del consumidor es personal y, por lo tanto, es subjetiva. El individuo decide qué valor darle a esa satisfacción.

El utilitarismo vio la maximización de la utilidad como criterio moral para la organización de la sociedad. De acuerdo con los utilitaristas, como Jeremy Bentham y John Stuart Mill, la sociedad debe tener como objetivo maximizar la utilidad total de los individuos.[1]​ Desde esta perspectiva, la utilidad se entiende como “La propiedad de un objeto por la cual tiende a producir beneficio, ventaja, placer, bien o felicidad”.[2]​ Desde este punto de vista, se sugiere que una economía es eficiente en la medida que produce la mayor “satisfacción” o “utilidad” posible para los participantes en sus actividades.[cita requerida]

El concepto suelen aplicarlo los economistas en constructos tales como las curvas de indiferencia, que trazan la combinación de productos que un individuo o una sociedad aceptaría para mantener un determinado nivel de satisfacción. La utilidad individual y la utilidad social puede representarse como la variable dependiente en una función de utilidad; por ejemplo, en curvas de indiferencia o funciones del bienestar social. Cuando esas funciones se combinan con restricciones de producción o insumos básicos, y dados algunos supuestos, pueden representar la eficiencia de Pareto, como se ilustra por ejemplo en la caja de Edgeworth. Esta eficiencia es un concepto central en la economía del bienestar.[cita requerida]Autor:Thani Nicolle Mamani Ticona

Se le llama utilidad total a la satisfacción plena que alcanza un individuo al adquirir o consumir un bien o servicio.[cita requerida]

La utilidad marginal es la disminución de la satisfacción, dependiendo del incremento de un bien adquirido. Es decir, la satisfacción disminuye en proporción al aumento de unidades (utilidad).[cita requerida]

Por ejemplo, si un niño en una fiesta consume una barra de chocolate, esta le proporcionará 10 “útiles” (unidad de medida de la utilidad). La segunda le proporcionará 15 útiles (esto nos da un total de 25 útiles ya que se va sumando la utilidad de cada barra). A partir de la tercera barra, la utilidad va decreciendo porque llega a un punto de saturación.[3]