Validez (epistemología)


En epistemología, la validez de un conocimiento es el hecho de ser reconocido como un conjunto consistente de proposiciones verdaderas por una comunidad determinada.

La validez del conocimiento admite diversas formas y criterios según los campos o ámbitos en los que manifiesta su validez: podríamos hablar entonces de validez sociológica, étnico-cultural, religiosa, mágica, etc. cada una con sus formas y criterios de aceptación y reconocimiento.

Una comunidad religiosa reconoce como válida, y por tanto afirma como verdadero, los milagros de un santo. Pero, fuera de ese contexto social, dicha afirmación o creencia pierde su mucha o toda su validez. Los criterios de validez para una confesión religiosa son completamente diferentes de los criterios científicos.

La filosofía y la ciencia como formas de conocimiento tienen distintos criterios de validez. La filosofía, ha tenido a lo largo de su desarrollo enfoques exclusivos de la razón, véase racionalismo, cómo el medio para el conocimiento válido, así cómo posturas empíricas, cómo el materialismo y la ciencia tiene como criterio de validez el conocimiento sometido a la razón a la luz de la experiencia. Esta condición, la racionalidad, hace posible la participación en común de los mismos conocimientos, condición esencial de la ciencia: los griegos la identificaron con un mismo término, λογοσ, logos, que significa 'palabra', 'discurso', 'razón', 'argumento', etc.

Immanuel Kant distingue entre la validez y el origen del conocimiento. Que el origen de todo conocimiento sea la experiencia no implica que todo conocimiento, por el hecho de tener su origen en la experiencia, sea verdadero.[1]

A veces la validez adquiere un valor casi metafísico, cuando su contenido de verdad apunta no sólo al hecho de ser aceptado como verdad, sino al fundamento que lo justifica como válido en función de todo el Ser en su conjunto como realidad total.