Vanguardismo (marxismo)


En teoría leninista, el vanguardismo es una estrategia mediante la cual los sectores más conscientes y políticamente avanzados del proletariado o la clase trabajadora, descritos como la vanguardia revolucionaria, forman organizaciones para atraer a sectores más amplios de la clase trabajadora hacia la política revolucionaria y sirven como manifestaciones del poder político proletario contra la burguesía.

Vladímir Lenin popularizó el vanguardismo político como lo conceptualizó Karl Kautsky, detallando sus pensamientos en una de sus primeras obras, ¿Qué hacer?, Lenin argumentó que la complejidad del marxismo y la hostilidad de la clase dominante (el Estado autocrático y semi-feudal del Imperio ruso) requería un grupo muy unido de individuos extraídos de la vanguardia de la clase trabajadora para salvaguardar la ideología revolucionaria dentro de las circunstancias particulares presentadas por el régimen zarista de entonces. Mientras Lenin deseaba una organización revolucionaria similar al Partido Socialdemócrata de Alemania contemporáneo, que estuviera abierto al público y tuviera una organización más democrática, la autocracia rusa lo impidió.[1]

Los leninistas sostienen que el partido de vanguardia ideal de Lenin sería uno en el que la afiliación esté completamente abierta: «Se considera miembro del partido todo el que acepta los principios de su programa y ayuda al partido en la medida de sus fuerzas».[n. 1][2]​ Este partido podría, en teoría, ser completamente transparente: «[T]oda la liza política está abierta para todos, igual que la rampa del escenario para el público de un teatro».[2]​ Un partido en el que se implemente la democracia a tal punto que «[e]l control general (en el sentido literal de la palabra) de cada uno de los pasos del afiliado al partido, a lo largo de su carrera política, crea un mecanismo de acción automática que tiene por resultado lo que en Biología se llama “supervivencia de los mejor adaptados”».[3]​ Este partido estaría completamente abierto al público mientras lleva a cabo su empresa, que consistiría principalmente en educar al proletariado para eliminar la falsa conciencia que se les ha inculcado.

Si el partido tiene éxito en este objetivo, en vísperas de la revolución, una masa crítica de la población de la clase trabajadora estaría preparada para impulsar la transformación de la sociedad. Además, un gran número de ellos, es decir, sus miembros más dedicados, pertenecerían a los cuadros del partido como revolucionarios profesionales y serían elegidos para ocupar puestos de liderazgo por los miembros del partido de masas. Así, la organización incluiría rápidamente a toda la clase trabajadora.[5]