Varón


El varón (del latín varo, -ōnis ‘valiente, esforzado’,[3]​ probablemente relacionado con vir ‘varón, héroe’, bajo la influencia del germánico baro ‘hombre libre’)[4][5]​ u hombre (homo, -ĭnis,[6]​ probablemente relacionado con humus ‘tierra, suelo’, del que también derivaría humānus ‘relativo al hombre, humano’)[7]​ es el ser humano de sexo masculino, independientemente de si es niño o adulto. La anatomía masculina se distingue de la femenina por el sistema reproductor masculino, que incluye el pene, los testículos, el conducto espermático, la próstata y el epidídimo, así como las características sexuales secundarias.

Varón u hombre también remite a diferencias de carácter cultural y social que se le atribuyen por género.

Como la mayoría de los otros mamíferos machos, el genoma de un hombre generalmente hereda un cromosoma X de la madre y un cromosoma Y del padre. El feto masculino produce mayores cantidades de andrógenos y menores cantidades de estrógenos que un feto femenino.[8]​ Esta diferencia en las cantidades relativas de estos esteroides sexuales es responsable de las características fisiológicas que distinguen a los hombres de las mujeres. Durante la pubertad, las hormonas que estimulan la producción de andrógenos dan como resultado el desarrollo de características sexuales secundarias, exhibiendo así mayores diferencias entre los sexos. Estos incluyen una mayor masa muscular, el crecimiento del vello facial y una menor composición de grasa corporal.[9]

Después de la fecundación durante las primeras etapas celulares se define a nivel biológico si el ser futuro será masculino o femenino resultando en este caso que el cromosoma 23 sea tipo XY determinando el desarrollo futuro del infante y del adulto, generando pene y testículos externos y posteriormente desencadenando un proceso hormonal segregando principalmente testosterona a partir de la adolescencia que creará como consecuencia las características sexuales secundarias masculinas.[10]

La testosterona es una hormona androgénica propia del macho en muchas especies, que permite desarrollar los músculos del varón con poco esfuerzo[11]​ y es determinante en parte de su desarrollo físico y de las características sexuales secundarias.[12]

El aparato reproductor masculino garantiza que el varón tenga la capacidad de fecundar el óvulo femenino y en ello la transmisión de la información genética por medio de la célula espermatozoidal. Los órganos sexuales primarios del varón son exteriores, a diferencia de los de la mujer que son internos.[13]​ La andrología es la ciencia que estudia el aparato reproductor masculino.


Símbolo de Marte que representa al hombre, la masculinidad o el sexo masculino en zoología y botánica[1]​ por una convención introducida por Carlos Linneo en la década de 1750.[2]
Paradigma que representa a un varón, diseñado por Ann Druyan para la placa de las Pioneer.
Heracles y su hijo Telefos, ambos varones, Roma.
Fresco representando un varón desnudo (La creación de Adán, del pintor renacentista Miguel Ángel).
El cromosoma X extra se produce por una alteración biológica, pero involucra características específicas propias la patología, tanto anatómicas como psicoafectivas y sociales. Un cromosoma X extra altera la adecuada conformación de gametas necesarias para formar los espermatozoides.
La trisomía XXY afecta únicamente a los varones. Fue descubierta en 1942 por Klinefelter, Reifenstein y Albright, bajo la supervisión del Dr. Fuller Albright, del Hospital General de Massachusetts en Boston
“Retrato de varón fuerte”, 1894.
Caricatura del cortejo del varón a la mujer.
Antinoo se consideraba un referente de belleza masculina al imperio romano
Paul Newman, referente de belleza masculina del siglo XX, en La gata sobre el tejado de zinc caliente