Xilografía


La xilografía (del griego ξυλον, xylón, ‘madera’; y γραφη, grafé, ‘inscripción’) es una técnica de impresión con plancha de madera. El texto o la imagen deseada se talla a mano con una gubia o buril en la madera. Se utiliza habitualmente una sola matriz (llamada también taco) para cada página. A continuación se impregna con tinta y presionándola contra un soporte (como el papel) se obtiene la impresión del relieve.

Las maderas más adecuadas para realizarla son la de boj, la de cerezo o la de peral.[1]​ Otras maderas menos duras, como las de arce y roble, no son adecuadas para la xilografía.

Existen dos tipos de xilografía en función de cómo se realice el grabado en la madera: al hilo y a testa.

La superficie de grabado está cortada en paralelo a las fibras del tronco. Este método es propenso a la aparición de nudos y fibras irregulares con el consecuente problema para la impresión. Fue la técnica predominante hasta el siglo XIX y en textos especializados se denomina entalladura.

La cara es perpendicular a las fibras. Es la técnica predominante a partir del siglo XIX, cuando se bautizó con el término xilografía, que es un neologismo.

Prácticamente el único uso que se le sigue dando a la Xilografía es el artístico debido a su notorio carácter gráfico (el trazo grueso), puesto que han surgido muchos otros sistemas de impresión que hacen que la impresión de textos e imágenes sea óptima y con clichés (matrices de impresión, en el caso de la Xilografía es la madera) mucho más duraderos y que proporcionan impresos de mayor calidad.


Xilografía, siglo XIX.
Preparando la madera y diseño.