Zona económica exclusiva


Una zona económica exclusiva (ZEE), según la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982, es una zona del mar en la que un Estado soberano tiene derechos especiales en relación con la exploración y el uso de los recursos marinos, incluida la producción de energía a partir del agua y el viento.[1][2]

Se extiende desde la línea de base hasta las 200 millas náuticas (mn) o millas marinas (mm) de la costa del Estado en cuestión. En el uso coloquial, el término puede incluir la plataforma continental. El término no incluye ni el mar territorial ni la plataforma continental más allá del límite de las 200 millas náuticas (370,4 kilómetros). La diferencia entre el mar territorial y la zona económica exclusiva es que el primero confiere plena soberanía sobre las aguas, mientras que el segundo es un mero «derecho de soberanía» que se refiere a los derechos del Estado costero por debajo de la superficie del mar. Las aguas superficiales, como puede verse en el mapa, son aguas internacionales.[3][4]

También denominada mar patrimonial, es una franja marítima que se extiende desde el límite exterior del mar territorial hasta una distancia de 200 millas náuticas (370,4 km) contadas a partir de la línea de base desde la que se mide la anchura de este.[5]

En general, la zona económica exclusiva de un Estado es un área más allá del mar territorial y adyacente a él, que se extiende hacia el mar hasta una distancia no superior a 200 millas náuticas (370 km) desde su línea de base costera.[6]​ La excepción a esta regla se produce cuando las zonas económicas exclusivas se solapan, es decir, cuando las líneas de base costeras de los Estados están separadas por menos de 400 millas náuticas (740 km). Cuando se produce un solapamiento, corresponde a los Estados delimitar la frontera marítima real.[7]​ Por lo general, cualquier punto dentro de un área de superposición se sitúa por defecto en el estado más cercano.[8]

La idea de asignar a las naciones una ZEE (zona económica exclusiva), para que tengan un mayor control de los asuntos marítimos fuera de los límites territoriales ganó aceptación a finales del siglo XX.

Inicialmente, las aguas territoriales soberanas de un país se extendían hasta 5,6 km (alcance del disparo de un cañón) más allá de la costa. En la actualidad, las aguas territoriales soberanas de un país se extienden hasta 22 km más allá de la costa. Una de las primeras afirmaciones de jurisdicción exclusiva más allá de los mares territoriales tradicionales fue hecha por Estados Unidos en la Proclamación Truman del 28 de septiembre de 1945. Sin embargo, fueron respectivamente Chile y Perú los primeros en reclamar zonas marítimas de 200 millas náuticas con la Declaración Presidencial sobre la Plataforma Continental del 23 de junio de 1947 (El Mercurio, Santiago de Chile, 29 de junio de 1947) y el Decreto Presidencial n.º 781 del 1 de agosto de 1947 (El Peruano: Diario Oficial. Vol. 107, n.º 1983, 11 de agosto de 1947).[9]


Las distintas zonas marítimas de acuerdo a la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar aprobada en 1982.
Zonas económicas exclusivas de los países del mundo.
Unión Europea.
Océano Atlántico e Índico.
Océano Pacífico.